Fundamentalismo
Fundamentalismo
Mientras hoy me ha llegado la noticia de que todavía existen profesores de secundaria, en Cataluña, que viven bajo un fundamentalismo nacionalista exacerbante, recibo la carta al rector de la Universidad de Barcelona (UB) firmada por profesores universitarios de toda España.
Vayamos por partes. Primero el fundamentalismo. En la enseñanza catalana existen personajes como el siguiente. Hoy RMiC, profesor de secundaria en un centro de Hospitalet de Llobregat, se ha negado a formar a un futuro profesor de secundaria, ha discriminado por condición de lengua.
Sí, sí, por utilizar el español -o castellano- y no el catalán. Así de claro: "Las clases tienes que hacerlas en catalán y la memoria también, si no, te buscas otro tutor de prácticas". RMiC es el claro ejemplo del fundamentalismo nacionalista en la educación catalana. Ver para creer.
Por otro lado, y que tiene mucha relación con el "fundamentalismo educacional", he recibido la carta que se le ha enviado al rector de la UB Joan Tugores en la que los firmantes rechazan la violencia en la universidad catalana y se solidarizan con el profesor Francisco Caja:
CARTA AL RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE BARCELONA CONTRA LAS AGRESIONES AL PROFESOR FRANCISCO CAJA
Magnífico señor Rector de la Universidad de Barcelona:
Los abajo firmantes, catedráticos y profesores de universidad, así como los ciudadanos y grupos cívicos que suscriben este escrito, queremos expresarle nuestra preocupación por la nueva agresión padecida por nuestro colega Francisco Caja, profesor de filosofía de la Universidad de Barcelona, mientras impartía una de sus clases en la facultad.
Los agresores, un grupo de jóvenes encapuchados que asaltaron su despacho destrozando la puerta y vociferando amenazas injuriosas, acusan al profesor de Caja de ser un “fascista anticatalán” por mantener una actitud crítica hacia la política lingüística de las instituciones catalanas, así como por haber invitado a la universidad en diversas ocasiones a otros profesores y políticos, también agredidos en otras ocasiones e igualmente tachados de “feixistes” por esa escuadra juvenil a la que, por sus actos y verborrea, conviene exactamente la definición de fascismo.
Consideramos que esta clase de ataques, materiales y verbales, son incompatibles con las funciones elementales de cualquier universidad, contrarios a la libertad académica, e intolerables desde cualquier otro punto de vista político, jurídico o ético congruente con la defensa de los derechos humanos y las libertades básicas.
Nos preocupa que estas agresiones, que ya se han producido con anterioridad en la Universidad de Barcelona, queden otra vez impunes y sin merecer medidas preventivas que garanticen a docentes y alumnos la libertad de palabra y de conciencia indispensables en cualquier institución académica respetable, además de la seguridad básica sin la que hablar de libertad resulta una quimera o un ejercicio de hipocresía.
Queremos también manifestarle nuestra plena solidaridad con el profesor Francisco Caja, así como con cualquier otro miembro de cualquier comunidad académica de nuestro país que sea perseguido por el libre uso de su derecho a discrepar de cualquier aspecto de la política institucional, por exponer sus críticas o por proponer iniciativas legales y pacíficas conducentes a su modificación.
Está en su mano y en la del Rectorado que dirige tomar las medidas necesarias para erradicar sucesos de este tipo, porque la experiencia de otras universidades ha dejado claramente demostrado que limitarse a la condena verbal de este tipo de agresiones sólo sirve para propiciar su repetición y extender un clima de impunidad para los violentos e indefensión para sus víctimas, mientras que una actuación decidida consigue fácilmente restablecer una seguridad y libertad razonable para todos.