Aborto
Aborto
El italo-murciano Jaime Campmany finaliza su artículo de hoy, en ABC, con una frase que bien puede resumir la contradicción de ambas partes (pro abortistas y anti abortistas): "Es grotesco que esos «piadosos» ciudadanos que protestan por la pena de muerte para los asesinos pidan libertad para matar a los inocentes que viven y crecen en el vientre de su madre camino de la luz."
Es cierto, grotesco es, que los mismos que piden la abolición de la pena de muerte en ciertos países, como EE.UU., sean luego los que defiendan "la pena de muerte" para un ser vivo que se encuentra en el vientre de su madre.
No deja de ser ciertamente extraño e ilógico defender dos posturas antagónicas como estas. Aunque también es cierto que muchos de los que en EE.UU., por ejemplo, defienden la pena de muerte están en contra del aborto. ¿Ilógico también? En parte sí, pero sólo en parte.
El aborto es una muerte contra un ser vivo -humano- inocente, mientras que la pena de muerte se aplica al culpable de algún delito de homicidio.
La solución, por qué no, ni pena de muerte ni aborto. No cabe otra posibilidad más humana.